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Mostrando las entradas con la etiqueta biblioteca

Santuario poético

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Ya he escrito sobre esto en otra ocasión, pero la verdad el sentimiento siempre es el mismo: al llegar a casa, luego de cuatro, ocho o doce meses, siento un verdadero placer en revisar, una vez más, la biblioteca que aquí dejé, que nunca saldrá, que siempre formará parte de ésta mi casa bogotana. Siempre me sorprendo con los mismos volúmenes, siempre busco alguno sobre el cual haya leído en Barcelona o en cualquier otra parte para poder consultarlo de nuevo, sentirlo familiar, saber que me estaba esperando desde que me fue regalado. En época universitaria, e igualmente cuando era profesor, sentía un verdadero placer por la compra de libros: cualquiera podía entrar en mi biblioteca, y entonces se me metía en la cabeza que el libro recién comprado no tenía por qué ser inmediatamente leído, así que lo separaba en una sección particular, y así me iba poniendo al día con cada uno de ellos. Ahora es diferente; ahora sé que cargar con los libros que compro puede ser tortuoso, en la medida en ...

Un espejo más

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Esta entrada se ha hecho esperar. Ya lo había comentado con alguien antes del viaje: me parece fascinante entrar en mi baño bogotano, y ver mi reflejo en el espejo del baño que una vez fue mío, que una vez me vio salir día a día al colegio, a la universidad, al trabajo. Los muebles cambian de lugar, las lámparas de esquina, pero el espejo es siempre el mismo, con la diferencia de que el reflejo es quien cambia. Sin embargo, hay otro espejo que me he dado cuenta es más fascinante y duradero, y este es el espejo de la biblioteca particular. En alguna celebración recibí tantos libros antes de salir de viaje, que aún no sabría qué tengo y qué dejé de tener debido a quién. Lo que sí sé es que siempre que vengo de Barcelona, me es completamente necesario tomarme un par de tardes para caminar entre los libros, observando los lomos desgastados por el sol, recordando aquellos tomos que leí apasionadamente, que rechacé enfáticamente, que jamás leí por descuido, aburrimiento o pereza ("¡Cuán...